Matthias Girke: arte, medicina y una nueva comprensión de la salud
El médico alemán Matthias Girke es una de las figuras más reconocidas de la medicina antroposófica contemporánea. Especialista en medicina interna, diabetología y cuidados paliativos, dedicó gran parte de su vida a desarrollar una práctica médica centrada no solo en la enfermedad, sino también en los recursos de salud de cada persona.
Matthias Girke fue uno de los responsables de transformar el Hospital General de Havelhöhe en un hospital de medicina integrativa. Allí se incorporaron tratamientos convencionales junto con terapias artísticas, musicoterapia, euritmia terapéutica y acompañamiento psicooncológico. Su objetivo nunca fue sustituir la medicina científica, sino ampliarla para incluir dimensiones humanas que a menudo quedan fuera de la práctica clínica cotidiana.
En una entrevista publicada en 2017 (La Vanguardia), Matthias Girke explica que durante sus años trabajando en oncología comprendió algo fundamental: reparar el cuerpo no siempre significa curar. A partir de esa experiencia comenzó a preguntarse cómo acompañar mejor a las personas en procesos de enfermedad crónica y cómo fortalecer sus capacidades autocurativas.
Una de sus ideas centrales es que la medicina necesita prestar más atención a la salutogénesis, es decir, a aquello que genera salud. Para Matthias Girke, el organismo humano posee fuerzas de regulación y recuperación que deben ser comprendidas y acompañadas. Por eso insiste en que el trabajo médico no debería enfocarse únicamente en combatir síntomas, sino también en crear condiciones para que la persona recupere equilibrio, vitalidad y sentido.
El lugar del arte en la medicina
Esta visión aparece también en el prólogo del libro sobre el arteterapia antroposófica que Mathias Girke escribió junto a Dagmar Brauer, que reúne puntos de vista de 35 autoras y autores sobre el arteterapia . Allí describe la relación histórica entre arte y medicina y explica cómo la experiencia artística puede actuar terapéuticamente sobre el ser humano.
Según este enfoque, colores, formas, movimiento y música influyen tanto en el estado anímico como en procesos fisiológicos. El arteterapia se utiliza de manera individualizada, teniendo en cuenta la situación particular de cada paciente. No se trata de pintar libremente sin orientación, sino de un trabajo terapéutico específico donde el color, el ritmo y la forma forman parte del tratamiento.
Una medicina más humana
Otro aspecto importante del pensamiento de Matthias Girke es la relación entre médico y paciente. Él observa que muchos estudiantes de medicina comienzan su formación movidos por ideales de ayuda y empatía, pero que esos valores suelen debilitarse en sistemas sanitarios muy técnicos y acelerados.
Por eso insiste en recuperar una medicina capaz de escuchar la biografía y la experiencia interior del paciente. La enfermedad no es vista únicamente como un problema físico, sino también como una situación que afecta toda la vida de la persona.
En este contexto, las terapias implementadas en la medicina antroposófica, como la música, la euritmia o la pintura, ayudan a que el paciente participe activamente en su proceso de recuperación. El objetivo no es solo aliviar los síntomas, sino fortalecer capacidades humanas que muchas veces quedan bloqueadas por el estrés, el miedo o el agotamiento.
La respiración y el organismo rítmico
La visión médica y humana desarrollada por Matthias Girke guiará las 2as Jornadas dirigidas a médicos y profesionales de la salud, en las que participará como ponente principal junto al especialista en enfermería Rolf Heine y un amplio equipo interdisciplinar de médicos, terapeutas y profesionales vinculados a la medicina antroposófica.
Bajo el título:
“La respiración en la luz, el aire y el organismo rítmico”
Las jornadas propondrán durante tres días un espacio de conferencias, talleres prácticos y trabajo interdisciplinar orientado a profundizar en la relación entre respiración, ritmo y salud.
El encuentro se inspira en comprender la salud no solo desde la enfermedad, sino desde las fuerzas de equilibrio y autorregulación que sostienen la vida humana. En la medicina antroposófica, el llamado organismo rítmico ocupa un lugar fundamental porque actúa como mediador entre los procesos físicos, emocionales y anímicos del ser humano.
Desde esta perspectiva, la respiración no se entiende únicamente como una función pulmonar, sino como una expresión del intercambio continuo entre interior y exterior, entre el dar y el recibir. Ese principio rítmico se manifiesta también en la circulación, en la actividad de los órganos, en los sentidos y en la vida anímica. El ritmo respiratorio aparece así como una fuerza organizadora capaz de favorecer equilibrio, presencia y salud integral.
El año pasado las jornadas fueron un gran éxito, reuniendo a profesionales de distintas disciplinas terapéuticas y médicas en un ambiente de encuentro, aprendizaje y colaboración. Este enfoque integrador, inspirado en la trayectoria de Matthias Girke y Rolf Heine, vuelve a ser el eje central de esta nueva edición.
El objetivo es volver a crear un espacio vivo para profesionales de la salud, que favorezca el intercambio clínico, la experiencia práctica y la reflexión sobre una medicina más humana, artística e interdisciplinar dentro del ámbito de la medicina antroposófica en España.
Este año invitamos de nuevo a participar y a formar parte activa de un encuentro que busca dar visibilidad y seguir impulsando el desarrollo de la práctica terapéutica antroposófica.